viernes, noviembre 20, 2009



Creo que ando de moda, no se... hoy no he visto tv (ni he escuchado la radio), pero segurito que mi foto y número telefónico salieron ahí; he recibido llamadas de "admiradores", mensajes para agendar citas,- ¿La pasta para cuando?-, escuché un triste "te amo... ahorita voy a cenar pero más tarde te llamo" y cosas así de inusuales... Me pasan cosas feas cuando me pongo de moda, me siento como una verdadera puta sin hacer absolutamente nada, me pesa estar "comprometida" y no quiero salir con nadie, me escondo como rata en mi madriguera... y..... y..... y......  y pues resulta que con el único que quería salir no pudo (Sí, te estoy escribiendo a ti, no te hagas =D) pero así es la vida y qué hacerle!!?

El primer video es de Grand Funk Railroad y su "heartbreaker" que justo estaba escuchando cuando me decidí a escribir semejante pendejada... y este último es de Queen, a pesar de que tal vez sea más viejo que yo (bueno no tanto), nunca lo había visto hasta ayer y no paraba de reir... para los que no me conocen imaginen que tengo el cuerpo de Freddy Mercury (espalda gigante, pocas nalgas, muslos bonitos y pantorrillas flacas) y el bigote muy parecido =D




Ya me voy... un beso mi amigo!!!

lunes, noviembre 16, 2009

Relato sobre Nora: La mujer que un día fue realmente apreciada. (u otro post con contenido sexual)

Nora era una mujer tan común como la sal de cocina, tan prescindible que cuando enfermó de hepatitis nadie en el trabajo notó su larga ausencia (a excepción de su jefe quien sí fue avisado).

Nora se casó cuando era muy joven y no fue por amor, fue por el temor de nunca poder volver a hacer que un hombre se interesara en ella, prefería pasar la vida con un completo extraño, pero que la hiciera sentir segura. Su papel de esposa era más parecido al de madre: lavaba, planchaba, cocinaba, limpiaba, trabajaba para mantener al imbécil que la acompañaba y casi nunca era reconocida por sus méritos. Hacia mucho que Nora no se sentía mujer y su moral retraída y mal elaborada, no le permitía explorarse.

Dado que Nora no era una mujer de belleza opulenta, nunca fue considerada como una persona frágil y era llamada en la oficina para ayudar a hacer los trabajos duros como cargar cajas pesadas llenas de papeles o mancharse las manos al cambiar el toner. Así pues un jueves, después de que el camión repartidor de la papelería que les surtía llegaba y se desbordaba a la entrada del edificio, Nora  fue llamada para ayudar a acomodar las cajas en la bodega. Sin protestar, abandonaba su cubículo mientras con una liga se sujetaba el cabello, sabía que la faena sería dura y no quería sudar tanto. Abajo José Luis, le esperaba para que se coordinaran y comenzaran a acomodar las cosas. Poco a poco el edificio fue siendo abandonado, era ya la hora de comer, mientras tanto Nora y José Luis entraban y salían incesantemente de la bodeguita, pronto aquel cubil se iba llenando y el espacio se reducía a manera que cuando coincidían dentro, sus cuerpos se rozaban inevitablemente.

En un momento coincideron dentro de la bodega y el viento fuerte de las 2 de la tarde hizo que la traba en la puerta saliera volando, para la mala fortuna de aquellos dos, la puerta sólo podía ser abierta desde afuera y ya nadie estaba por ahí. No hicieron ni el más mínimo intento por gritar, sabían que aquello sería inútil, así que a oscuras se quedaron muy juntitos el uno del otro. Para romper el silencio alguien hizo una pregunta estúpida con una respuesta igualemente estúpida. Nora sintió en ese momento todo el peso de su frustada vida sobre los hombros, mientras que José Luis planeaba el momento oportuno para poder meterle la mano debajo de la falda, después de todo estarían metidos ahí por lo menos una hora antes de que alguien pudiera darse cuenta de que estaban encerrados.

José Luis era el tipo de hombre hábil con las manos y la lengua, en todos los sentidos, no era casado y ni le interesaba el tema. Había visto algunas veces pasar a Nora y siempre había notado que su trasero se miraba firme apesar de que ya no era una jovencita, siempre tuvo la intención de invitarla a salir, pero ella parecía no notar su presencia, apesar de que habían estado juntos en la bodega infinidad de veces.

En algún momento Nora inspiraba con mucha profundidad, como sí algo le doliera, José Luis creyó que estaba teniendo deseos sexuales y aprovechó la oportunidad para sujetarla por la cintura mientras rosaba suavente sus labios. Nora quedó inmóvil, sin reaccionar de ninguna manera ante el ataque, no pensaba. Él seguía insistente a sus própositos y continuó con las caricias que a medida que pasaba el tiempo aumentaban de intensidad. Nora comprendió que debía corresponder cuando sus calzones grandes confeccionados en algodón quedaron humedecidos al sentir el bálano de José Luis invadir el espacio entre sus piernas. El pequeño espacio en la bodega y que ambos medían casi lo mismo les favorecía para no tener que elaborar tantas  maniobras y así fácilmente José Luis, después levantar la falda de Nora sobre su cintura y bajarle los calzones, pudo penetrarla mientras ambos permanecían de pie. Aquello duro pocos minutos y a decir verdad fue una verdadera pena, sin embargo, para Nora era lo mejor que le pasaba en años y el recuerdo de esas sensaciones le duraran toda la vida.

Una vez que terminaron y ambos arreglaron sus ropas, decidieron esperar a que alguien pudiera rescatarlos del encierro, lo hicieron de manera silenciosa. De pronto la voz de Gloria se escuchó pasar por ahí y Nora rápidamente grito pidiendo ayuda, les abrieron y pudieron continuar con la labor de acomodar cajas en la bodega.

Pasados los días Nora y José Luis seguían siendo compañeros de trabajo que nunca hablaban y que esporadicamente coincidían en la bodega cuando un nuevo cargamento llegaba. A José Luis seguía pareciéndole que el trasero de Nora se miraba firme a pesar de que ella ya no era una jovencita.

jueves, noviembre 12, 2009

Otro post publicado por la madrugada


Vengo de un día extraño, completo me gustaría llamarlo. Son las 2:22 a.m. y debería de ir a dormir.

Hoy les dejo este video de mi canción favorita "psycho killer" de los talking heads... me hace mover los hombros de una manera divertida, me hace sonreir y me hace muy feliz. Ya quisiera que algún hombre me diera por lo menos la mitad!!! XD



domingo, noviembre 08, 2009

Lo que me apetece por la madrugada.

Es muy tarde y no tengo sueño, he estado dando vueltas en la cama pensando en mis deseos... recordando:

Ir por la calle oprimiéndote en mi pecho... sentir el suave crepitar de todo tu ser en mis manos, no puedo explicar tantas sensaciones en un sólo segundo.

Cuando pasan muchos días sin tener tu sabor en mi boca, sin recordar tu aroma... tu dulce y delicado aroma!!, entre más días pasan más te deseo... cuando por fin te tengo me resulta insoportable no poder morderte frente a todos por temor al "que dirán" y por temor a tener que compartirte, es por eso que apresuro mis pasos para poder llegar a mi casa en donde nadie nos molesta y donde puedo hacerte todo lo que me plazca.

Me encanta quitar una a una las capas que nos impiden el acercamiento... comenzar desde la perifería, para dejarte desnudo. También me gusta jugar contigo antes de devorarte: enterrarte las uñas por ejemplo, tomarte como lienzo y trazar en tu superficie cualquiera de mis locuras.

No sabes como disfruto de embarrarte cajeta y lamerla despacito o morderte un poquito... mmm!! justo ahora te me estás antojando querido PAN TOSTADO...

¿ Pues qué estaban pensando, eh?


jueves, noviembre 05, 2009

chiste, chiste!!

Es bien sabido que esta Jacqueline, su amable servidora, tiene el cerebro más idiota que cualquier otra persona con un IQ que tienda a la normalidad, pues bien, para no hacerme quedar mal les contaré unos chistoretes que me han llenado el hermoso rostro de sonrisas esta semana. Hasta otra mis amiguitos


1) ¿Cómo pasa superman entre dos personas?
     con SU PERmiso

2) Mamá, ya te dije que no me gusta la sopa con carne.
    Ay Juanito, tú y tu lepra!!!-

3) y ya... 


**Esta imagen me dio también mucha gracia, la tomé el martes cerca de mi hogar universitario

Por sí creías que me quedaría callada: PUES NO!!! (post dedicado)

 Que tal mis amigos, este post no debe de interesarle absolutamente a nadie (a excepción de aquel al que va dedicado) por lo que pido su comprensión y también que hagan caso omiso. Un beso para todos y cada uno de ustedes.


Para mi también fue grato saberte real... y no es que sea distraída, es que no me interesaba realmente el lugar, lo importante fue la compañía.

Hoy precisamente anduve vagando por las calles del centro histérico, estaba decidida a entrar al pequeño local de comida italiana, pero preferí esperar, no llame por temor a molestar.... pero seguiré esperando.

Fue bonito entrar a tu espacio y verme como tema, espero que pueda hacerte sentir lo mismo o por lo menos algo parecido. GRACIAS A TI!!

** Bueno, si soy distraída... ya no recuerdo el nombre del arquitecto de este MI edificio

domingo, noviembre 01, 2009

Margarita: No hay ofrenda.

En mi familia, como en la de cualquiera, hay muchos muertos a los cuales recordar, pero sinceramente a la única que me interesa ofrendarle mi luto y nostalgía es a mi bisabuela Margarita, quien fue la mamá de la mamá de mi mamá.

Doña Magos nació en algún lugar de Guanajuato por ahí de 1910. Desde niña trabajó en una hacienda en donde decía que vivía todo un pueblo y donde los niños eran obligados a ir al colegio, a ella le gustaba más esperarlos en una piedra enorme que estaba a orillas del río; mientras que ellos aprendían a sacar la raíz cuadrada de 123456879 únicamente con sus deditos y los cuadernos reciclados, ella  prefería pensar en los pájaros que sobrevolaban su cabeza. Estuvo recluída en ese lugar hasta que cumplió los 15 años y decidió que iría a la Ciudad de México, me contó que estaba enamorada de un joven charro que era muy apuesto y que una noche antes de partir le pidió que huyera con él,  por el miedo o lo que fuese no llegó y el hombre se fue, nunca más se volvieron a ver. Cuando me lo contaba veía en ella el arrepentimiento que cargó por varias décadas. En cambio conoció a Don José con quien más tarde se casaría sin estar enamorada y tampoco él de ella, no se que acuerdo macabro harían como para quedar emparejados.

Del abuelo no tengo ningún recuerdo, siempre estaba con una expresión de molestía, no entiendo qué fue lo que le interesó a la abuela: Ella era una mujer guapa, de mediana estatura, delgada, blanca con el cabello negro y rizado o en términos coloquiales era una MAMACITA que además tenía  excelente humor y era devota de la iglesia católica (que en esos tiempos era un plus para considerar a una mujer como "buena"), él simplemente era feo y malhumorado. En fin, continuando con mi bisabuela Margarita, o Margara o Doña Magos he de decir que fue una excelente mujer que me amaba y a la que yo correspondía.

Enviudecio y se quedo sola con la casa que había compartido con un extraño durante muchos años, entonces algunos de los nietos y bisnietos teníamos un lugar en donde dormir cuando no queríamos ir a casa. Particularmente no me gustaba quedarme con ella porque su cuarto olía a orines (eran del pendejo de Erick que mojo la cama hasta los 10 años) y ella decía que habían ratas, además sus almohadas eran durísimas y las ponía como barrera entre nosotras. El despertar era más agradable porque siempre había un delicioso desayuno y más cuando hacía tortitas de plátano o frituritas de cáscara de papa. Ella me indujo al turbio mundo de las bebidas alcohólicas cuando me daba una onzita de rompope del que hacían las monjas que trabajaban en el panteón (yummy).

La abuelita se fue haciendo muy viejita y tenía muchas arruguitas que me encantaba besar, también me gustaba sentir sus labios delicados y suaves en mis mejillas... me gustaba mucho mi bisabuela cuando ya tenía como 80 años, sus historias eran aún más divertidas que cuando me las contaba de muuuuy niña: - ¿Te acuerdas negrita de tu tía Antonia?- y yo con cara de sorpresa le decía: - No abue, no me acuerdo- ella se desesperaba por mi pendejísmo y decía: -Sí, acuérdate... es tu tía toña que vino con uno de sus hijos el día que tu papá José estaba afuera sentado- y yo : -No abue, la neta no me acuerdo- entonces ella volvía a la realidad y me pregúntaba: -¿pues cuántos años tienes negrita?- y yo con un poco de gracia le decía: - 15 abue- y entonces ambas soltábamos la risa, yo porque ya sabía en que concluía la historia y ella porque se daba cuenta de que ya chocheaba entonces me decía: -Nooo pues que te vas a acordar, sí todavía ni nacías!!!- entonces con una sonrisa dibujada en el rostro le daba un besito en la frente y me despedía.

La abuelita Magos me hacía sentir muy bien: querida y bonita, era simpática y amable... no era hipocondríaca como sus hijos, desafortunadamente ella sí estaba enferma y una mañana de enero murió sentada en un taxi que se dirigía al hospital para que la atendieran. La llevaron de vuelta a su cama en donde yacía con una expresión de serenidad mientras todos entraban a despedirse. No pude llorar durante la velación, pero sí en el cementerio cuando después de que la enterraron una parvada de pájarillos negros en conjunto con las nubes me dieron la señal. Ha pasado casi una década desde entonces y sigo recordándola como sí nunca se hubiera ido, en vida me decía que cuando llegara al cielo se haría amiga de San Pedro, seguro que ahora se llevan de a piquete en el ombligo.

Quiero pensar que Margarita vendrá, aunque no haya una ofrenda para ella, siempre tuvo muchos amigos por lo tanto no le faltara un taquito. Hoy beberé rompope para recordar los buenos tiempos junto a ella.

jueves, octubre 29, 2009

El chico del crucero.

Viernes 15 después de las 5:00 p.m, es el peor momento para andar en automóvil en esta caótica ciudad: tránsito pesado, gritos, ambulantes y de esos cabrones que se te avientan al parabrisas a exigir cobrar por un trabajo que nadie solicitó.

Llevaba ya un rato en el eje de Guerrero y sentía que lo único que avanzaba era mi segundero porque los autos seguían todos ahí parados como sí aquello fuera un gran estacionamiento. La cabeza me mataba y lo único que esperaba era llegar a casa a darme un buen baño, la tina sería una excelente idea.

En algún momento mis pensamientos se vieron turbados por el hilarante caminar de un joven vagabundo de pálido rostro que apenas rebasaba los 20 años; algo en él me causo ternura y cuando nos alcanzamos detuve el auto sin pensar, bajé el vidrio y lo invité a subir. Al parecer era un acto muy natural para él, no dijo nada sólo abrió la puerta y entró -Buenas!!- me dijo apenas regalándome una mirada que se me clavaba en el alma, necesitaba abrazar a ese muchacho y brindarle el amor de madre que me tengo guardado desde hace muchos años. No dijimos ni una sola palabra durante el camino, sólo pensaba que aquello había sido una locura, pero no podía hacer ya nada más que ayudarlo, por algo lo había subido.

Paramos en una plaza, me había propuesto arreglarlo y no devolverlo al mundo como un pordiosero, quería que se viera como el hombre guapo que era. Le pedí que bajara conmigo y que esperará fuera del auto mientras yo entraba a comprarle unos calzoncillos nuevos, algo de ropa y unos zapatos, pensé que era algo agresivo decirselo así, por lo que tuve que cambiar mis argumentos y ofrecerle que comiera en un puesto callejero mientras yo hacía las compras. Así lo hicimos y más tarde volvía con algunas bolsas, pensé que se habría ido, pero no, estaba sentadito muy quieto justo en donde le indiqué que se quedara, me sentía tan conmovida!!,  desde lejos levanté las bolsas para que él las viera, también se emocionó y corrió a ayudarme.

En el camino a casa hemos entablado un poco más de conversación, le pregunté por su nombre antes que nada, sus ojos oscuros y gigantes me miraron provocándome y con la expresión fría respondió: -¿A ti cómo te gusta?- no supe que contestar, cambié de tema central al clima y luego el accidente que me ha permitido conocerlo.

Cuando llegamos a mi departamento le indiqué el lugar del baño, le mostré lo que había comprado para que eligiera lo que usaría después de asearse, preguntó mi opinión respecto a los calzones, le dije que eso no me incumbía, que se bañara. Mientras tanto, yo emocionada me puse a arreglarle un espacio para que pasara la noche, me había convencido de adoptarlo como mi hijo. De pronto me vino a la mente su imagen desaliñada, lo delgado de su espalda y sus ojos... sus ojos!!, un escalofrío me recorrió y me hizo estremecer. Abrazada a la almohada he tratado de convencerme de que eso no estaba bien, entonces me quise creer la historia de que era mi hijo y que como tal tendría que tratarlo.

El destino me tiene saña, llevaba más de un año sin tener una relación sexual  y de pronto tenía a un jovencito hermoso en mi casa, que era vulnerable a mis caprichos, de alguna manera quería evitar esos pensamientos y quería ocultarme de ellos en mi cuarto;  sólo espere a que saliera del baño para mostrarle el lugar en donde dormiría, fuí a la cocina a prepararme un té de valeriana para calmarme un poco. Tenía sosteniendo con ambas manos la taza caliente y de pronto se abrió la puerta del baño, salío desnudo con unos calzoncillos en cada mano y me dijo: -¿Entonces, cuáles me pongo?- la taza cayó al piso y su contenido caliente me salpicó todo el blusón... me mojó los pechos y mis pezones salieron a relucir, el joven rápido se aproximó a mi y con uno de los calzones me ha secado los pechos, me quedé inmóvil, sólo el corazón se me aceleró y me costaba respirar pero no hice nada más, él al darse cuenta de mi nerviosismo y clara excitación siguió agitándome las tetas. No hice nada, a decir verdad lo disfrutaba, lo miré una vez más directo a esos ojos tan penetrantes que tenía, su mirada delataba su difícil pasado y su trágico futuro y pese a todo sabía lo que quería y como conseguirlo. De pronto con un poco de violencia me levantó el bluzón y me siguió sobando las tetas, pero está vez al desnudo y me besó el cuello con un poco de delicadeza, era como sí sus acciones reflejaran el agradecimiento por alimentarlo y vestirlo o tal vez era que esa era la única manera que conocía.

-¿Quieres de mi verga?- me dijo mientras se meneaba el pene frente a mi... mis deseos de ser madre se fueron todos al carajo en un instante. Soy una mujer madura de 40 años, éxitosa, empresaria pero a la que le faltaba un hombre desde hace mucho y siendo sinceros no podía darme el lujo de desatender mis ocupaciones por una responsabilidad tan grande como es un hijo. Entonces me decidí por la carne, lo jalé hacía mi mientras me sentaba en una silla y lo abracé tan fuerte que parecía que iba a destrozarle todos sus huesitos, lo bese por el vientre, le agarré las nalgas y frotaba sus piernas... metí su pene desesperadamente en mi boca cómo sí fuera a alimentarme de alguna manera... estaba tan desesperada y ansiosa que nada me intereso, no me importaba el hecho de que un extraño estuviera en mi casa, mucho menos me importó pensar que él se prostituía y que tal vez nunca uso protección y que estaba completamente expuesta a contraer alguna enfermedad... la razón no me funcionó, en ese momento sólo pensaba con la vagina... unos minutos más tarde lo tenía sobre mí, entrando y saliendo constantemente... no quería que terminará, era casi como un sueño, era el hombre que siempre había querido tener en mi cama.

Por la mañana ya no estaba, tampoco la ropa que le compré ni otras cosillas insignificantes de la casa, supongo que creyó que ese sería su pago. Desde ese día transitó por la avenida Guerrero, esperando siempre encontrarlo y subirlo a mi carro para que vuelva a hacerme sentir como una auténtica mujer.