¿por qué no creces?, ¿por qué eres tan idiota?, ¿por qué somos tan mierda?... Que pendejo eres amigo mío; no me recibas en tu casa ni en tu cuarto, como sea ya no iré más. Hoy me he atrevido a confesarme que más que amor, te tengo lástima y eso está bien cabron. Al asomarme un poco a tu ventana he visto lo poco que eres y lo mucho que perdí estándo contigo, no vales la pena y yo si. Cuídate mucho, sé feliz y no te ensucies mucho cuando te revuelques en tu mierda. Un beso.
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1 comentario:
por experiencia, sé que esas cosas uno las dicé mas para sí mísmo que para la otra persona. es una catarsís para disolver el dolor y la perdida...
espero no sea el caso, no obstante. :S
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